Los católicos creemos que el papa, obispo de Roma, es el legítimo sucesor del apóstol Pedro. Además, creemos que Pedro murió en la ciudad imperial aproximadamente en el año 64 d. C., durante el reinado del emperador Nerón. Esta creencia tiene un rico sustento en los escritos de los primeros Padres de la Iglesia. La Enciclopedia Católica explica:
La residencia y la muerte de San Pedro en Roma son establecidas más allá de toda disputa como hechos históricos por una serie de claros testimonios, que se extienden desde el final del primer siglo hasta el final del segundo, proviniendo de varios países.1
Ahora bien, cuando intentamos rastrear la presencia de Pedro en Roma no en los testimonios de los primeros cristianos, sino en la Biblia misma, parecería que chocamos contra un silencio que indicaría una ausencia total de evidencia.
En este breve artículo me gustaría analizar un texto del Nuevo Testamento que, aunque no es explícito, sí aporta plausibilidad al caso de Pedro en Roma, específicamente 1 Pedro 5,13-14. Para ello, me basaré en gran medida en la erudición contemporánea del Nuevo Testamento, así como en la excelente investigación de Sean McDowell, quien, en mi opinión, ha escrito la mejor reseña académica sobre la muerte de los apóstoles2.
Comencemos analizando el texto del propio Pedro, quien, en su primera carta, dice:
La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan. Saludaos unos a otros con ósculo de amor (1 Pedro 5,13-14).
En este breve pasaje, Pedro envía saludos desde «Babilonia». Muchos eruditos concuerdan en que, al usar la palabra «Babilonia», San Pedro estaría haciendo alusión a la ciudad de Roma imperial, pues para aquella época este término se utilizaba como un nombre críptico para dicha ciudad. El reconocido erudito en Nuevo Testamento, Scot McKnight, comenta en su estudio sobre la Primera Carta de Pedro:
En cualquier caso, no cabe duda de que alude a Roma, y la tradición cristiana primitiva confirma que Pedro escribió desde esta ciudad.3
Por su parte, Daniel Keating, doctor en Teología por la Universidad de Oxford, también coincide con la interpretación de McKnight. Señala:
Además, al referirse a Roma como «Babilonia», Pedro expresa solidaridad con los cristianos de Asia Menor. Así como ellos son «los elegidos que viven en la dispersión» (1,1), también la Iglesia de Roma es «igualmente elegida» y vive en «Babilonia»; es decir, vive también en el exilio.4
Según estos eruditos, Pedro estaría escribiendo desde la ciudad de Roma. Además, como indica Daniel Keating, esta relación entre Roma y Babilonia cobra sentido cuando se comprende el contexto de exilio que los cristianos estaban experimentando.
Sin embargo, algunos intentan objetar que Pedro no se estaría refiriendo a Roma, sino a la Babilonia del Antiguo Testamento, ubicada en el actual Irak. No obstante, esta objeción presenta ciertos problemas, ya que para aquella época la ciudad se encontraba en ruinas. El académico Sean McDowell comenta en su libro The Fate of the Apostles:
La ciudad de Babilonia del Antiguo Testamento estaba en ruinas, por lo que Pedro no podía haberse estado refiriendo a esa ciudad.5
Otra objeción que suele plantearse gira en torno al silencio de Pablo en su Carta a los Romanos, escrita en una época cercana. Después de todo, si Pedro estuvo en Roma, ¿por qué Pablo no lo mencionaría explícitamente en su carta?
El problema con esta objeción es que incurre en una falacia del silencio. El hecho de que Pablo no mencione a Pedro en su carta no significa necesariamente que este no se encontrara en Roma. Como explica Larry Helyer, profesor de Estudios Bíblicos en la Universidad Taylor, en su biografía sobre Pedro:
Sea cual sea la explicación de esta omisión, oponer un argumento basado en el silencio frente a la extendida tradición que vincula a Pedro con Roma parece poco prudente.6
Como vemos, este texto muestra la plausibilidad de que Pedro se encontrara en Roma cuando la carta fue escrita. Además, las objeciones a esta interpretación suelen basarse en argumentos del silencio o ignoran la realidad geográfica e histórica de la época.
Otro dato que refuerza la asociación del seudónimo “Babilonia” con la Roma imperial se encuentra en diversos textos de la tradición judía. Peter Davids en su comentario a 1 Pedro señala:
La tradición judía, Sib. Or. 5:143, 159 (referencias a Nerón) y 2 Bar. 11:1; 67:7 (referencia a Vespasiano), y también los escritos rabínicos tardíos (demasiado tardíos para nuestro estudio), se refieren a Roma bajo el nombre de Babilonia.7
En conclusión, observamos que el pasaje de 1 Pedro 5,13-14 cuenta con una alta plausibilidad para sostener la visita del apóstol a la ciudad de Roma hacia el siglo I; además, la literatura extrabíblica judía también relaciona el seudónimo de Babilonia con la Roma imperial. Esta realidad estuvo impregnada en el pensamiento de los primeros cristianos y padres de la Iglesia, en el cual se observa una constante línea de relación entre Pedro y Roma.
- Kirsch, Johann Peter. «St. Peter, Prince of the Apostles.» The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. ↩︎
- Mcdowell, S. (2024). The Fate of the Apostles: Examining the Martyrdom Accounts of the Closest Followers of Jesus. USA: Routledge. ↩︎
- McKnight, S. (2011). Comentario bíblico con aplicación NVI 1 Pedro: Del texto bíblico a una aplicación contemporánea. USA: Editorial Vida, p. 307. ↩︎
- Keating, D. (2011). First and Second Peter, Jude. USA: Baker Academic, 124. ↩︎
- Mcdowell, The Fate of the Apostles, p. 73. ↩︎
- Helyer, L. (2012). The Life and Witness of Peter. USA: IVP Academic, p. 103. ↩︎
- Davids, P. (2016). La Primera Epístola de Pedro. España: Editorial CLIE, p. 261.
↩︎